Mtra. Danitza A. Covarrubias Treviño.

“Es mejor dar que recibir” es lo que escuchamos desde que somos pequeños y nos siguen repitiendo en la vida adulta.

Este dicho generalmente está relacionado con un tema de religiosidad por una parte y por otra, con tomar como expresión máxima del amor la maternidad.

Más en las experiencias personales solemos vivir en algunas relaciones la sensación de que el otro nos debe: un amigo, un compañero, y muchas veces en la pareja; y hasta como padres a veces tenemos esta sensación de agotamiento de dar y dar y dar. Y peor aún, bajo la premisa de que es mejor dar que recibir, luego nos entra de golpe la culpa de sentir esto, o aún más terrible… cobramos inconscientemente la factura.

¿PORQUE?
Uno de los principios sistémicos de una relación entre iguales es todo lo contrario a esta frase de “es mejor dar que recibir”, pues afirma que es indispensable el equilibrio entre el dar y tomar. Es decir, que para no crear esta sensación de deuda que a veces nos invade, es importante dar en la medida que podamos tomar del otro y aquí cabe resaltar que la responsabilidad es personal, es decir, no depende de que el otro de, si no de aprender a valorar y disfrutar al otro y en esa medida, poder ser dadivoso. Por ejemplo: un amigo casi no llama por teléfono y usted es el que busca, y cada que se ven es como tener “riso-terapia”, pues le hace reír muchísimo. Esto no es que el otro tenga la intención, si no que así es en su carácter. Para el otro no es esfuerzo. Usted lo disfruta tanto, que no le cuesta llamar a su amigo. Usted ahí “toma” esto como un regalo, y “da” el llamarle y buscarle. Al final hay una sensación de equilibrio.

Ahora bien, a veces como padres tenemos esta sensación de que “nos la deben” los hijos. Usted puede ir por dos caminos:

1. Nuestro hijo hizo algo que nos afectó, como romper un adorno que era un regalo preciado y que es irrecuperable. Naturalmente es nuestro deber como adultos entender que con los niños ese tipo de cosas suceden, más a veces no les enseñamos a “compensar”, es decir, que hagan algo por reparar el daño, como pudiera ser tratar de pegar las piezas del adorno y un muy largo amoroso y apretado abrazo, que de la sensación de que lo lamenta. Esto, por minúsculo que parezca puede hacer una gran diferencia.

2. El otro camino puede estar en otro factor que he mencionado en otros artículos y que tiene que ver con nutrir el alma de la fuente superior que nutra lo suficiente para ser el adulto que da a los menores. La fuente cuál es? Los padres, en primer lugar, y ellos como punto de partida hacia la vida espiritual. Y también, aunque de otra manera, la pareja, los amigos, los compañeros, nutren el alma. Por eso las mamás cuando salen con amigas luego están en mejor disposición hacia la pareja y los hijos, pues tomaron fuerza para seguir dando.

EN RESUMEN: es importante volver a plantearse desde donde y para que usamos esta frase de “es mejor dar que recibir” y poder tomar responsabilidad en los intercambios que hacemos en las relaciones para poder tener una mejor experiencia de vida en este tema.

O tu que opinas?
Te ha pasado que sientes que te deben, o que debes en tus relaciones?

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