Psic. Margarita S. Guerra Paredes.

A muchos padres de familia les interesa formar a sus hijos con valores. Los valores son como tesoros que hacen que una persona sea valiosa en la sociedad, la convierte en una persona deseable. Pero también es un hecho que no hay mucha claridad acerca de cómo hacerlo, y me he encontrado con padres y madres que desean que su hijos de tres años se haga responsable y este valor no es un valor adecuado para su edad, el valor de la responsabilidad es un valor que como tal se aprende cerca de la adolescencia. Esto no significa que los valores que se enseñan en la primera infancia no tengan mucha relación con el valor de la responsabilidad, pero es importante que imaginemos una cadena en la que todos los valores están relacionados, pero en donde esta cadena tiene una lógica y que ayuda a formar las bases para los valores que son más abstractos y más complicados como la fe y la esperanza.

Los tres valores básicos a enseñar en la primera infancia, es decir hasta los 7 u 8 años son: orden, obediencia y sinceridad y los papás deberán practicar la virtud de la perseverancia.

No es ninguna novedad si yo digo que para poder formar a niños pequeños en estos valores, nuestra principal tarea como adultos es revisar el porcentaje o nivel de cumplimiento de este valor. No es raro que en el consultorio los papás se quejen de las mentiras de su hijo y después se hagan conscientes de sus propias mentiras como adultos; o que se quejen del desorden que tienen en su cuarto cuando aceptan que sus propias habitaciones son un desastre. Cómo adultos no podemos exigir lo que no ejercemos, recordemos que somos modelos y ellos son imitadores. Nuestros hijos aprenden de lo que ven que hacemos, no de lo que decimos que debe de ser.
En este escrito tendrás oportunidad de revisarte en estos tres valores o virtudes y encontrar tus áreas de oportunidad o áreas de trabajo, es decir, no quiere decir que ya no “tendrás cara” para pedirle orden a tu hijo porque te diste cuenta que eres un desastre, pero ahora será un objetivo familiar, es decir, ahora podrán hacer revisión de habitaciones y tendrás tu como adulto la tarea de mantenerla ordenada o de ser sincero o de ser obediente (no pasarte semáforos en alto, respetar espacios de estacionamiento, no llegar tarde a la escuela de tu hijo, etc.)
Al revisar estos tres valores en nuestros hijos, no significa que no estemos enseñando otros valores que van de la mano o van engarzados con estos tres, finalmente todos están relacionados pero es más fácil que en este momento te quedes con la tarea de revisarte en estos tres valores y revisar a tus hijos.
El día de hoy te invito a que empieces a analizarte y observarte en estos tres valores. La próxima semana escribiré de cada uno. No lo hago en este mismo documento porque quedaría pesado para su lectura y creo firmemente que la revisión y el auto-análisis ayudarán a que esta información tome más sentido para ti y tu familia.
Desde el día de hoy y hasta la próxima semana tu tarea es AUTO-EVALUARTE en el tema de sinceridad, orden y obediencia… como sea que tú lo entiendes. Ya tendrás oportunidad de modificar o incrementar tus conceptos acerca de estas virtudes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s