CONTROL DE ESFINTERES

CONTROL DE ESFINTERES

El control de esfínteres es un tema que preocupa a muchas mamás, en ocasiones hay presiones por parte de la guardería a la que asiste el peque, otras ocasiones se considera al niño la muestra de que “soy buena mamá” o que el peque es un chico “avanzado e inteligente”, por lo tanto entre más pequeño avise, pues mejor habla de la capacidad del peque. Es importante aclarar que este proceso es un proceso particular de cada niñ@ y que nada tiene que ver con tu capacidad como mamá o con la capacidad intelectual e tu peque.

El control de esfínteres es un proceso que requiere madurez neurológica y madurez psico-afectiva. Esta madurez se logra cerca de los dos años o dos años y medio, aunque puede darse antes (año y medio) o después de estas edades. El control de esfínteres es un proceso que inicia entre estas edades y se completa cerca de los seis o siete años, cuando se reducen los accidentes nocturnos o ya han desaparecido.

La madurez neurológica, depende del desarrollo de cada niño y  aunque “No” tiene que ver con el cerebro de forma directa, si tiene que ver con percepción de sensaciones y con conexiones neuronales (neuronas sensitivas y sistema nervioso central), a esto se le llama madurez neurológica y se refiere a las conexiones nuevas que se van generando en el cerebro del peque, conforme realiza nuevas actividades y tiene nuevos retos y registra sensaciones y las asocia a palabras y a emociones.

La madurez psico-afectiva se refiere al ambiente en que el peque se desenvuelve. Se refiere a un ambiente positivo, en el que se siente seguro, amado y con confianza en las personas que son cercanas a él (ella). Es por eso que es muy importante que inicies este proceso con tranquilidad y de forma amorosa, pues una carga emotiva negativa, retrasará o impedirá que logre controlar los esfínteres. A la edad de los dos años están viviendo la edad de los berrinches, (etapa psico-afectiva, según Erikson) es la edad en la que buscan saber qué tanto pueden controlar y los esfínteres son algo que descubrirán que pueden controlar. Y si también pueden controlar a sus papás pues será más interesante, por eso es importante que el control de esfínteres no se algo que le genere mucha tensión a mamá.

Los niños logran controlar sus esfínteres porque logran generar conexiones y tener consciencia de que en el área de la cadera hay sensaciones que antes no percibían y de las que empiezan a darse cuenta, (escurrimientos, olores, sensación de calientito, etc.). De tal manera que de acuerdo a la madurez de cada peque, será el tiempo que les lleve avisar para ir al baño.

Hay formas de estimular a los peques para que logren este objetivo, pero es importante que tengas claro que es un proceso natural del niño que tú NO puedes (ni debes), violentar o acelerar y en el que tendrás que practicar la paciencia para que no se sienta agredido. Estas actividades son solo una alternativa que ayudará a generar la percepción de las sensaciones en esta área de su cuerpo. Tómalo como un juego.

 

ACTIVIDAD PARA SENSIBILIZAR Y LOGRAR CONTROL DE ESFINTERES.

Si estamos hablando de que el proceso de control de esfínteres es un proceso de maduración y de consciencia. Entonces puedes realizar algunos juegos para ayudarle a tu peque a hacer consciente las sensaciones de la zona de su cadera.

Prepara dos frascos pequeños (pueden ser de mostaza o hasta de Gerber) , una deberá tener agua calientita (que no queme) y otro deberá tener agua fresca (no helada) y prepara también, trozos de tela con textura suave y rasposa. Durante 10 minutos aprox. juega a las adivinanzas y le vas a pasar uno de los frascos por sus nalgas, vientre y piernas. El deberá adivinar si es fría o caliente, puedes iniciar con la tela si deseas.

El punto es que con diferentes temperaturas y con diferentes texturas tenga estímulos que le ayuden a hacer consciente esta parte de su cuerpo, de tal manera que facilite el proceso de madurez, puedes hacerlo tres veces por semana.

Si deseas hacerlo en todo su cuerpo o solo en las partes que te comento puedes aplicar las variaciones que quieras. Estos ejercicios pueden ayudar mucho a los peques que ya tienen cerca de tres años y todavía no avisan ni dan señales de estar percibiendo cuando hacen en su pañal. También sirven para los peques que tienen menos de dos años, aunque es importante que las mamis no generen expectativas muy altas acerca de los logros que esperan.

Con la tela de diferentes texturas puedes jugar a hacerle cosquillas. Y también puedes jugar a que tu peque te ponga las texturas y tú adivines.

 

Cuando un pequeño con pañal se toca y la mamá le pregunta ¿Estás haciendo pipi? Y el niño contesta afirmativamente, éste será el momento en que el (la), niñ@ están listos para iniciar el entrenamiento de esfínteres.

        PARA TOMAR EN CUENTA ANTES DE INICIAR CON EL ENTRENAMIENTO

Es importante que antes de iniciar el entrenamiento realices una revisión de esta lista, para que no des pasos en falso que después pueden complicarte más a ti y a tu peque con este proceso.

–          Necesitarás un lapso de dos a tres semanas en que deberás estar con mucha paciencia y con el tiempo suficiente para vigilar horarios y reacciones que te ayuden a saber que el momento en que necesita ir al baño se acerca.

–          Ten claro que si te sientes presionada para que tu peque lo logre “rápido”, tu peque lo percibirá y la presión actuará exactamente al contrario, es decir, le generará rebeldía, ansiedad, molestia y pocas posibilidades de lograrlo.

–          Una vez que decidas iniciar, lo peor que puedes hacer es “arrepentirte” y volver a la rutina de poner pañales.

–          Es importante que te surtas de calzoncitos gruesos para que tengas suficientes para cambiarlo.

–          Lo ideal es iniciar el entrenamiento en temporada de calores o que no haya mucho frío, así no tendrás pendiente de que al permanecer un tiempo mojado, se enferme o si anda con huaraches se enfríe de sus pies.

–          Lo ideal es realizar el entrenamiento con calzón de tela, NO con pañal entrenador, pues es importante que tenga la sensación de mojado. (recuerdas que está iniciando a tomar consciencia de esa parte de su cuerpo y si continúa con estos pañales, pues el líquido se absorbe y no tiene sensación). Es probable que muchos peques hayan aprendido con pañal entrenador, yo sólo te expongo en este espacio lo que es ideal y las razones; tú decidirás lo que consideres mejor para ti y tu peque.

–          Es importante que tu peque vea que los miembros de la familia también hacen uso del baño y de calzones, por lo tanto será recomendable que te ayude a acomodar la ropa interior de la familia y que cuando tú o papá vaya al baño los pueda acompañar y verlos. O si te parece incomodo, puedes avisarle que vas a ir a “hacer popo” o “pipi” y que con estas mismas palabras inicies el entrenamiento. Así él (ella) estará familiarizad@ con las palabras con las que se va al baño.

–          Si tu peque va a la guardería o kínder, avísales que iniciarás el proceso para que te apoyen y el logro sea en menos tiempo.

–          Invita a tu peque a que elija un “bañito”. Que sea de su color favorito.

–          Cuando tenga pañal y haga popo, invítalo a que tire su popo en la taza y que sea él (ella) quien baje a la palanca para que se familiarice con el proceso.

 

INCIANDO EL ENTRENAMIENTO

–          Procura evitar comentarios desagradables acerca del olor de su popo, pues esto en algunos niños les genera vergüenza y comienzas con estreñimiento y resistencia para hacer en el bañito. Es preferible que te escuche hablar de la sensación agradable de ir al baño y que es algo que todos realizamos.

–          Le pondrás pañal si…. tu peque duerme siesta…. en la noche… cuando te traslades en carro o camión a algún lugar. Estando en ese lugar le quitarás el pañal y le pondrás su calzoncito.

–          Busca cuentos para pequeños en dónde ir al baño es un proceso que explican de forma divertida y sencilla, con imágenes.

–          Felicítalo cuando logre hacer en su bañito, pero no exageres… lo puedes asustar o puede recibir el mensaje de que es muy valioso para ti y entonces corres el riesgo de que empiece a “controlar”-te.

–          Lo más seguro es que tengas conocimiento de un horario aproximado en el que suele hacer popo, procura prepararte con su cuento y lo que le parezca interesante para llevarlo a su bañito.

–          Si después de 10 o 15 min. No ha podido hacer popo, levántalo y vuélvelo a intentar en 10 o 15 min. Mas.

–          Si se resiste y empieza a llorar o simplemente negarse para usar su bañito. No lo presiones, dale tiempo y date tiempo, de pensar y generar estrategias que le ayuden a aceptar ir al baño. Si después de varios intentos continúa con su negativa. Suelta el tema durante unos dos meses y vuelve a iniciar. Es importante que estés atenta a las señales que tu peque te brinda. Si se toca cuando está haciendo pipi y te avisa, si antes o después de hacer popo te avisa, son señales de que está neurológicamente, pero tal vez todavía no está listo emocionalmente, dale tiempo y ármate de paciencia.

–          Si se hace en sus calzones, no lo cambies inmediatamente y no como un castigo, sino como parte del entrenamiento, tener la sensación de mojado y frio recuerda que le ayuda a generar consciencia de esta parte de su cuerpo.

–          Procura no mostrarte enojada cuando tenga escurrimientos. Solo cambial@ y hazle saber que lo logrará pronto que no hay problema.

Generalmente los peques logran primero controlar esfínter anal y después vesical o vejiga durante el día. Con tal vez días o semanas de diferencia logrará controlar sus ganas de orinar durante la noche. Sabes que puedes quitarle el pañal también durante la noche, cuando durante una semana en las mañanas al despertarse su pañal está seco.

Cuando tienen poco tiempo de avisar, suele suceder que los peques se “medio” mojan su ropa, con frecuencia tiene que ver con el interés que tienen en lo que están realizando, no quieren dejar de jugar , para ellos es una pérdida de tiempo importante si van al baño, claro que no piensan o no lo verbalizan así. Por lo que tendrás que estarle recordando que vaya al baño y en caso de negativa insistirle para que vaya “a ver que sale”, se dará cuenta de que hace mucho pipi y es el momento para que le hagas consciente la sensación de su vejiga vacía y cómo la sentía antes. También, puede pasar que no logran descifrar lo que están sintiendo y sólo se quedan paraditos sin hacer nada más, hasta que sale el pipi. Tú podrás identificar estos signos conforme pase el tiempo y las vivencias para que después cuando lo veas parado sin hacer nada, lo invites a ir al baño y si se niega, insistirle y acompañarlo. Cuando vea que hizo pipi, comenzará a traducir esa sensación con la necesidad de ir al baño. Recuerda que es un aprendizaje nuevo y como a todos nos pasa, en un inicio parece que lo aprendimos y fue fácil y nos queda claro, pero de un día para otro podría haber confusión. Es importante que tú estés ahí para ayudarlo y aclararle lo que debe hacer.

Factores emocionales que pueden influir, dificultar o enlentecer la adquisición del control de esfínteres son:

– Presión excesiva para que los niños logren el control de esfínteres antes de los 3 años

– Verbalizaciones negativas hacia el peque o hacia sus excreciones,  puede favorecer la retención o la incontinencia.

-Un entorno familiar tenso y conflictivo

– Presión excesiva por parte de los educadores infantiles dentro del contexto escolar, ya que los educadores infantiles pasan muchas horas con los niños pueden generar estrés al intentar que los niños consigan pronto el control de esfínteres

– Las características personales de los niños, niños muy emocionales que frente a una misma verbalización afectuosa sobre su falta de control de esfínteres se sienten afectados y se descontrolan con más frecuencia porque lo viven como amenaza y pueden percibir que es un reproche excesivo a su conducta y sentirse mal, lo que les crea tensión y dificultad de controlar los esfínteres.

Con relativa frecuencia sucede que después de tener control de esfínteres y avisar sin problema para ir al baño incluso durante la noche, de repente vuelve a mojarse durante el día o a ensuciar su ropa de popo y/o mojarse durante la noche. Esto puede suceder por:

– Situaciones nuevas: Llegada de un miembro nuevo a la familia (nacimiento, adopción, visita, etc.), cambio de escuela, cambio de casa, cambio de maestra.

– Presión familiar y/o escolar en el sentido de comparaciones. También puede suceder que al tener accidentes en casa o en la escuela, las reacciones que pueden tener los compañeros, el maestro o los padres, complican el proceso de madurez del peque. Esta situación le generará estrés que lo llevará a buscar tanto control que es probable que le genere exactamente lo contrario…falta de control de esfínteres.

– Maestros que entre los dos y los cuatro años se manejen con exceso de limpieza y/o reglas y consecuencias rígidas que le generen tensión al peque.

– Situaciones estresantes familiares: Divorcio, fallecimiento de alguien cercano al peque, enfermedad del peque o de alguien cercano, hospitalizaciones, accidentes vividos o presenciados, etc.

– Dificultad para dormir, terrores nocturnos, pesadillas, etc.

CUANDO PEDIR AYUDA

–          Si a los tres años no lo ha logrado y ya estimulaste con los ejercicios sugeridos anteriormente, entonces será tiempo de buscar asesoría del médico y/o psicólogo especialista en desarrollo. El médico debe descartar situaciones físicas que puedan estar obstaculizando el logro del control y el psicólogo deberá realizar una historia clínica y revisar su historia de desarrollo y la situación emocional que viven para valorar adecuadamente la situación y poder proporcionar opciones que ayuden a que se genere el control de esfínteres.

–          Si tú identificas que a partir de una vivencia difícil volvió a mojar su ropa y ya han pasado dos o tres semanas y esta situación continúa, será tiempo de buscar apoyo psicológico. Recuerda que entre menos dejes pasar el tiempo, más fácil será tratar la situación y ayudar a tu peque.

Espero que ahora tengas la información suficiente para iniciar el control de esfínteres con tu peque o para postergarlo según consideres necesario… Saludos.

Psic. Margarita Guerra 3338429604

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