¿DÓNDE PONES TU MIRADA?

Mtra. Margarita S. Guerra Paredes.

Con frecuencia los padres logran describir de forma fluida lo que no logran, lo que les falta, lo que hacen mal y cuándo toca describir sus habilidades, lo que sí pueden, lo que sí hacen bien; se les complica.

Históricamente nuestra evolución en la vida ha dependido de ver lo que está mal, lo que es diferente, lo que se distingue. Las mujeres debían saber separar las bayas que son venenosas de las que si se podían comer. Los hombres tenían que distinguir entre una huella fresca, los cambios de sonidos en el ambiente que avisaban de peligros en los que les iba la vida. En fin, en nuestro cerebro hay un automático para ver lo que falta, no que esta mal, lo que es diferente y esto para decirte que no es porque tú eres mal padre/madre, sino porque nuestro cerebro por cientos de años ha estado entrenado para esto; entonces… ¿Cuál es el inconveniente?

Cuando NO pones las mirada en lo que ESTA BIEN o es lo deseable, esto tiende a dejar de hacerse y cuando tu mirada está en lo que no hay o que esta mal, genera decepción, frustración y deseo de no cambiar porque como autoridad no ves lo que si logra, el esfuerzo que invirtió en algo aunque no lo lograra, pero que dedico tiempo.

Lo que SÍ ves, genera el deseo de volver a hacerlo para lograr esa aprobación de la autoridad (o persona importante) que aunque son adolescentes y pareciera que lo último que desean es no tener reglas y autoridades que los vigilen, no es una novedad que la mirada de RECONOCIMIENTO es algo que los motiva para mejorar y para seguir teniendo conductas constructivas que les ayudan a sentirse mejor.

TAREA:

En primer lugar vas a empezar a reconocer tus esfuerzos para hacer las cosas que debes hacer, independientemente de tus logros, auto-valoraras tus esfuerzos y empezarás a decirte palabras de agradecimiento o positivos por lo que haces bien. Y en segundo lugar…

Te invito a que agradezcas o reconozcas lo que SI hay en tu entorno gracias a otra persona, no importa si es adolescente, niño o un adulto. Reconoce el esfuerzo que hace tu pareja por tener la casa limpia, por hacer de comer, reconoce que tu hij@ tiene el cuarto ligeramente arreglado (aunque no esté perfecto).

Cuando alguien valora y hace notar nuestros esfuerzos y nuestros logros generalmente nos dan ganas de hacer mas de eso que agrado y que fue valorado. Si lo tuviera que resumir en una palabra seria RECONOCIMIENTO. Pon tu mirada en lo que SI hay, en la intención de las acciones.

Deja un comentario